miércoles, 30 de noviembre de 2011

Viajes con el café como protagonista: Salamanca




Seguimos con el concurso "Manos a la masa" de Piccadilly donde podéis conseguir premios gracias a vuestra creatividad y dotes culinarias. Para participar tenéis que inventaros un postre inspirado en Piccadilly y escribir en los comentarios de esta entrada vuestro nombre y dirección de blog. Si no tenéis blog, podéis participar por e-mail. Más información, aquí.

Ahora que se acerca el año nuevo universitario, Daniel y Cris nos escriben desde Salamanca esta entrada sobre la milenaria ciudad universitaria.

Cargada de historia, la ciudad de Salamanca se alza a orillas del río Tormes. A casi 20 siglos de su
creación, la antigua Helmántica presta su sabiduría al estudiante y al turista. La universidad más
antigua de España esconde tras los tonos ocres de sus piedras los más inmemoriales secretos y
leyendas que el visitante pueda imaginar.



Pasear por sus calles merece un recorrido por sus bares y restaurantes que ofrecen al viajero un
sinfín de propuestas a las que no se podrán resistir.
De buena mañana bien apetece desayunar en un lugar tranquilo y agradable. A escasos metros de la
Plaza Mayor, el “Café Delicatessen” nos brinda su carta para tomar algo ya sea sentado en su patio
cubierto o paseando gracias a su servio “to go”.




Tras un paseo por las calles del centro, nada mejor que comer “de pinchos por Van Dyck”. Algo
alejado de la zona más turística de la ciudad, la calle Van Dyck cuenta con una gran cantidad de
bares con especialidades únicas. Con muy poco dinero podremos probar tapas de la zona como el
farinato o el hornazo.


Sobra decir que una visita obligada en la capital charra es la fachada de la universidad. Siempre
encontrarás varios pares de ojos buscando a la famosa rana (está justo encima de la calavera...
tendrás que dejarte llevar un poco por tu imaginación).

Tras la búsqueda del escurridizo anfibio, nada mejor que una buena merienda en el café “Mandala”.



Este rincón de Salamanca, frente a la universidad Pontificia pone a nuestra disposición una extensa
carta de café, batidos y zumos naturales. Para los más golosos, una gran variedad de tartas. ¿Un
consejo? Manzana con dulce de leche... irresistible.




Para terminar la tarde y empezar la noche salmantina con mucha fuerza, siempre está bien saborear
una buena cerveza mientras cenas o tomas unas tapas en el “Café Erasmus”. Un ambiente juvenil e
internacional que acoge a gente de cualquier edad.




Además de una excelente selección de cervezas, “Café Erasmus” organiza a diario intercambios de
idiomas y concursos.

No os resistáis y visitad pronto la ciudad. 

Hasta la próxima Piccadictos.






1 comentario:

  1. La verdad es que Salamanca es una pasada, cada rincón de la ciudad es mejor que el anterior. Una ciudad repleta de rincones y secretos donde se puede disfrutar del mejor ambiente universitario.

    Las palmeras de dos chocolates de la confitería París en plena calle Rua, acojonantes!!!! jaja

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